Del Bugatti Veyron sabemos muy poco y desconocemos el precio, la fecha de lanzamiento e incluso el fundamento de sus innovaciones. Sin embargo, sí sabemos que tendrá el techo desmontable y que su producción empezará en primavera del próximo año. Bueno, y también sabemos que será uno de los deportivos más exclusivos del mundo, justo por encima de su variante de techo rígido.
No hay cambios mecánicos en el Veyron Grand Sport: se mantiene el enorme bloque de 16 cilindros y 7.993 centímetros cúbicos de la versión Coupé. En realidad se trata de dos motores de ocho cilindros acoplados entre sí y dotados de cuatro turbocompresores, dos intercooler y nada menos que 64 válvulas con inyección directa. No hace falta menos para conseguir la brutal cifra de 1.001 caballos de potencia máxima.
Sí habrá novedades en lo tocante al chasis y a la rigidez torsional de la carrocería, porque esta versión Grand Sport dispondrá probablemente sólo de una discreta capota de lona que tapará las cabezas de los ocupantes y necesitará refuerzos que controlen los implacables envites del propulsor. No sabremos en qué consisten dichas novedades hasta el próximo 16 de agosto; por ahora, la casa francesa se ha limitado a decir que incorporará "soluciones estructurales innovadoras".
Cabe recordar que este modelo incorpora tracción integral (menos mal), cambio automático y supera los 400 kilómetros/hora de velocidad punta. Esta versión descapotable lo tendrá algo más difícil, porque su aerodinámica se verá perjudicada respecto al modelo inicial. Lo que probablemente se mantenga inalterado es el dato de aceleración de 0 a 100 kilómetros/hora, de unos escalofriantes 2,5 segundos en el Veyron 16.4 'de siempre'.

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